Sus materiales de producción y aplicaciones son similares a los Gas-Líquido pero se aplican en aquellos casos en los que la energía del lado caliente y del lado frío se transmiten en medio gaseoso.
En muchas ocasiones, para que sea más conveniente la selección de intercambiadores gas-gas sobre los gas-líquido debe darse también la circunstancia de que la distancia entre los puntos de aplicación del lado caliente y el frío no sea muy grande porque transportar gases, con niveles de temperatura distantes de la ambiente, es mucho más caro que transportar el fluído caloportador.




